El asesor fiscal, una difícil profesión

La complejidad que tiene la profesión de asesor fiscal es alta dado que tiene que saber de leyes y de números. Está sometido a numerosas bases de datos y boletines informativos que contienen las últimas novedades ya que los cambios  que se producen son muchos. Revista tanto el BOE estatal como el autonómico.

También tiene que tener una gran capacidad de interpretación ya que es fundamental conocer la doctrina administrativa que proviene de la Dirección General de Tributos (DGT), que en algunos casos posee un carácter vinculante más allá del contribuyente consultante. A su vez, quien aplica dicha normativa es la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), que no siempre es igual que el de la DGT. Dentro de los mismos existen los tribunales económico-administrativos (TEA) a nivel regional y central.

Por lo tanto será imprescindible para el asesor fiscal estar en todo momento al día de los cambios que han sucedido. Algunos de ellos determinan el trabajo que realizan. En Gesincor ofrecen una consultoría de calidad, con los mejores profesionales informados de todos los cambios realizados dentro de la normativa.